¡¡¡Buenos días amiguetes!!!
Después de pasar las fiestas navideñas volvemos con fuerza para seguir mostrando recetas sencillas y baratitas para camelarnos a toda la familia. Hoy os proponemos algo dulce: un riquísimo bizcocho de chocolate, jugoso y sabroso que prepararemos en pocos minutos y solucionará desayunos y meriendas para grandes y pequeños.
Animaos a probar esta receta tan fácil y dejad de la lado la bollería industrial. Un bizcocho hecho en casa está mil veces más bueno y ¡tenemos la tranquilidad de saber con qué está hecho! Ingredientes naturales y nada de colorantes ni aditivos. Ya que nos damos un capricho, ¡¡que sea sano!!
INGREDIENTES:
150 gr de chocolate para fundir, especial para postres
100 gr de azúcar
100 gr de harina
100 gr de mantequilla
3 huevos
1 sobre de levadura en polvo
PREPARACIÓN:
Troceamos el chocolate y lo fundimos junto con la mantequila. Podemos fundirlo en el microondas durante un par de minutos o bien al baño maría.
Por otra parte en un bol batimos las yemas de huevo y mezclamos con el azúcar removiendo bien hasta formar una pasta muy cremosa y añadimos el chocolate fundido anteriormente con la mantequilla.
Seguimos removiendo mientras agregamos la harina tamizada y la levadura. Batimos las claras de huevo a punto de nieve y las añadimos a la mezcla. Removemos hasta tener una pasta homogénea.
Mientras preparamos la masa, ponemos el horno a precalentar a temperatura suave.
Vertemos todo en un molde previamente embadurnado de mantequilla. No importa qué tipo de molde usemos, lo único a tener en cuenta es que cuanto más grande sea, más bajito será el bizcocho y cuanto más pequeño el molde, más grueso el bizcocho. Lo ideal es uno redondo de 22 cm. de diámetro pero para gustos ¡colores!
Horneamos durante unos 45 - 50 minutos a temperatura media, unos 180ºC. Dejamos enfriar.
¡¡¡Y ya tenemos nuestro bizcocho listo!!! Podemos acompañarlo de nata montada azucarada, mermeladas, helado o prepararle una cobertura de chocolate. Lo tomaremos solo, con café o cacao en el desayuno o merienda o le pondremos unas velas y ¡¡¡tenemos bizcocho de cumpleaños!!!
APUNTES:
Para saber si el bizcocho está listo, mientras está en el horno podemos pincharlo con un palillo. Si éste sale seco ya podemos sacar el bizcocho pero si sale húmedo y manchado de masa es que aún tiene que cocer un poco más.
El horno, tanto para precalentar como para el horneado en sí, lo pondremos con calor arriba y abajo.
Este bizcocho se conserva perfectamente hasta tres días si lo mantemos preservado del aire y bien envuelto. Después de ese tiempo puede resultar un poco seco pero para mojar en el café, ¡perfecto!
¡Esperamos que probéis a hacerlo y os guste!
Fotografías de esta entrada por Ana Martínez de Mingo (www.anamartinezdemingo.tk)
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miércoles, 2 de enero de 2013
lunes, 30 de julio de 2012
SALMOREJO CORDOBÉS
¡¡Hola amigos!!
Vamos a inaugurar nuestro blog con una receta muy fresquita y muy rica, especialmente apropiada para estos días de calor en los que no apetece nada liarse a cocinar platos laboriosos y pasar horas en la cocina sufriendo los calores...
Os proponemos la preparación de un saludable salmorejo cordobés, que es sencillísimo de preparar y ¡¡¡¡está buenísimo!!!! Además es una receta muy barata ya que podemos utilizar el pan que nos haya sobrado en días anteriores y los demás ingredientes son también básicos en la cocina.
INGREDIENTES: (4 personas)
Para el salmorejo:
1 kilo de tomates maduros
250 gr. de pan del día anterior
1 diente de ajo
200 ml. de aceite de oliva
sal
Para el acompañamiento:
Huevo duro
Jamón curado picado
PREPARACIÓN:
El salmorejo se prepara en frío, así que tenemos que procurar que los ingredientes que utilicemos sean de la mejor calidad; unos buenos tomates y un aceite de oliva virgen extra nos asegurarán el éxito.
Para empezar, pelaremos los tomates ya que la piel puede estropear la textura de la crema. Para pelar los tomates de manera rápida y fácil, les haremos un corte en la piel en forma de cruz, seguidamente los sumergiremos durante 30 segundos - 1 minuto en agua hirviendo y al sacarlos los colocaremos en un recipiente con agua y hielo. Esta diferencia de temperatura hace que la piel se despegue del tomate y solo tendremos que tirar de los bordes allí donde hicimos el corte en cruz y podremos pelarlos fácilmente.
Pondremos en un recipiente el pan duro troceado, los tomates también troceados, el diente de ajo laminado, un puñadito de sal y un buen chorro de aceite. Dejamos que el pan se empape bien del aceite y el jugo del tomate para que se ablande y después trituramos todo con la batidora de mano hasta que nos quede una textura cremosa y homogénea.
Si no os gusta el ajo, es mejor que empecéis poniendo medio diente o un diente pequeño y después de batirlo probéis si es suficiente y si tenéis que poner más, éste es el momento. Probaremos para ver si está al punto de sal o si hay que corregir poniendo un poquito más de aceite. Si nos ha quedado muy espeso porque hemos puesto demasiado pan, podemos añadir un poco de agua pero recordad que no es gazpacho, el salmorejo es una crema espesa.
A la hora de servirlo, podemos acompañarlo de huevo cocido y jamón serrano picados, aunque hay muchas otras opciones y podéis elegir la que más os guste. Es importante servirlo frío así que tras la preparación es mejor dejarlo al menos una horita en el frigo para que, además, la crema se asiente. Por último un chorrito de aceite de oliva por encima y ¡¡¡a comer!!!
APUNTES:
Este salmorejo se toma como entrante o como primer plato. Aporta entre 70 y 120 Kcal por 100 ml y es fuente de fibra, vitaminas y minerales.
Hay personas que le añaden al salmorejo un toque de vinagre. El cordobés auténtico no lleva y a mí me gusta más sin, pero si sois muy vinagreros podéis probarlo, que malo seguro que no va a estar...
También se puede tomar como salsa, acompañando una buena tortilla de patatas, unas verduras a la plancha... O nos podemos hacer unas tostas de salmorejo buenísimas untándolo en unas rebanadas de pan tostado y poniéndole algunos tropezones.
Si os da pereza pelar los tomates, se pueden batir primero los tomates y pasarlos por un colador para eliminar las pieles, después, lo añadiremos al resto de ingredientes y volveremos a batir todo junto.
¡Esperamos que probéis a hacerlo y os guste!
Fotografías de esta entrada por Ana Martínez de Mingo (www.anamartinezdemingo.tk)
Vamos a inaugurar nuestro blog con una receta muy fresquita y muy rica, especialmente apropiada para estos días de calor en los que no apetece nada liarse a cocinar platos laboriosos y pasar horas en la cocina sufriendo los calores...
Os proponemos la preparación de un saludable salmorejo cordobés, que es sencillísimo de preparar y ¡¡¡¡está buenísimo!!!! Además es una receta muy barata ya que podemos utilizar el pan que nos haya sobrado en días anteriores y los demás ingredientes son también básicos en la cocina.
INGREDIENTES: (4 personas)
Para el salmorejo:
1 kilo de tomates maduros
250 gr. de pan del día anterior
1 diente de ajo
200 ml. de aceite de oliva
sal
Para el acompañamiento:
Huevo duro
Jamón curado picado
PREPARACIÓN:
El salmorejo se prepara en frío, así que tenemos que procurar que los ingredientes que utilicemos sean de la mejor calidad; unos buenos tomates y un aceite de oliva virgen extra nos asegurarán el éxito.
Para empezar, pelaremos los tomates ya que la piel puede estropear la textura de la crema. Para pelar los tomates de manera rápida y fácil, les haremos un corte en la piel en forma de cruz, seguidamente los sumergiremos durante 30 segundos - 1 minuto en agua hirviendo y al sacarlos los colocaremos en un recipiente con agua y hielo. Esta diferencia de temperatura hace que la piel se despegue del tomate y solo tendremos que tirar de los bordes allí donde hicimos el corte en cruz y podremos pelarlos fácilmente.
Pondremos en un recipiente el pan duro troceado, los tomates también troceados, el diente de ajo laminado, un puñadito de sal y un buen chorro de aceite. Dejamos que el pan se empape bien del aceite y el jugo del tomate para que se ablande y después trituramos todo con la batidora de mano hasta que nos quede una textura cremosa y homogénea.
Si no os gusta el ajo, es mejor que empecéis poniendo medio diente o un diente pequeño y después de batirlo probéis si es suficiente y si tenéis que poner más, éste es el momento. Probaremos para ver si está al punto de sal o si hay que corregir poniendo un poquito más de aceite. Si nos ha quedado muy espeso porque hemos puesto demasiado pan, podemos añadir un poco de agua pero recordad que no es gazpacho, el salmorejo es una crema espesa.
A la hora de servirlo, podemos acompañarlo de huevo cocido y jamón serrano picados, aunque hay muchas otras opciones y podéis elegir la que más os guste. Es importante servirlo frío así que tras la preparación es mejor dejarlo al menos una horita en el frigo para que, además, la crema se asiente. Por último un chorrito de aceite de oliva por encima y ¡¡¡a comer!!!
APUNTES:
Este salmorejo se toma como entrante o como primer plato. Aporta entre 70 y 120 Kcal por 100 ml y es fuente de fibra, vitaminas y minerales.
Hay personas que le añaden al salmorejo un toque de vinagre. El cordobés auténtico no lleva y a mí me gusta más sin, pero si sois muy vinagreros podéis probarlo, que malo seguro que no va a estar...
También se puede tomar como salsa, acompañando una buena tortilla de patatas, unas verduras a la plancha... O nos podemos hacer unas tostas de salmorejo buenísimas untándolo en unas rebanadas de pan tostado y poniéndole algunos tropezones.
Si os da pereza pelar los tomates, se pueden batir primero los tomates y pasarlos por un colador para eliminar las pieles, después, lo añadiremos al resto de ingredientes y volveremos a batir todo junto.
¡Esperamos que probéis a hacerlo y os guste!
Fotografías de esta entrada por Ana Martínez de Mingo (www.anamartinezdemingo.tk)
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